Guiso tremebundo de morcilla y champiñons
Morcilla vasca (en Argentina le llamamos así a la que lleva pasas de uva y piñones).
Se puede usar cualquier morcilla. Más o menos una por persona. O dos.
Cebolla.
Ajos.
Champiñones.
Sal y pimienta negra.
Almendras o nueces.
Coñac.
Jugo de limón.
Salteamos la cebolla picada fino en aceite de oliva extra virgen.
Agregamos los champiñones a piacere (fileteados gruesos).
Sal pimentamos.
Agregamos el ajo picado.
Cuando los champiñones toman textura agregamos la morcilla entera con su piel.
Mejor lavarla y secarla antes. Dejamos calentar, apartamos la tripa (en frío es
difícil) y desmenuzamos bien el contenido en la sartén.
Cuando la morcilla y los champiñones se han consustanciado, agregamos unas
almendras o nueces.
Por último desglaceamos con medio vaso de coñac, soporte del alma.
Antes de servir rociar con unas gotas de jugo de limón.
Acompañar con una ensalada fresca de lo que queráis. O arroz blanco.
Este guiso se llama tremebundo, porque su aspecto es... bueno, tremebundo.
No es gourmet ni nada que se le parezca. Es más bien del lado de lo raro, lo
barato, lo rápido.
Probad variantes (por ejemplo bacon saltado en cubitos) contádmelas y que Dios
os ampare. |